Embriones humano-animales podrán llegar a nacer

Un científico japonés que trabaja con células madre es el primero en recibir el apoyo del gobierno para crear embriones de animales que contienen células humanas y trasplantarlos a animales sustitutos.


El objetivo

Hiromitsu Nakauchi, quien dirige equipos en la Universidad de Tokio y la Universidad de Stanford, planea cultivar células humanas en embriones de ratón y rata y luego trasplantarlos en animales sustitutos.

El objetivo final de Nakauchi es producir animales con órganos hechos de células humanas que eventualmente puedan ser trasplantadas a personas.

Hiromitsu Nakauchi

La revocación de la prohibición

Hasta marzo, Japón había prohibido explícitamente el crecimiento de embriones animales que contienen células humanas más allá de 14 días o el trasplante de dichos embriones en un útero sustituto.

Ese mes, el Ministerio de Educación y Ciencia de Japón emitió nuevas pautas que permiten la creación de embriones humanos-animales que pueden ser trasplantados en animales sustitutos y llevados a término.

Ya hay camino recorrido

Los embriones híbridos humano-animales se han creado en países como los Estados Unidos, pero nunca llegaron a término. Aunque el país permite este tipo de investigación, los Institutos Nacionales de Salud han tenido una moratoria para financiar dicho trabajo desde 2015.


Los experimentos de Nakauchi son los primeros en ser aprobados bajo las nuevas reglas de Japón, por un comité de expertos en el ministerio de ciencia. Se espera la aprobación final del ministerio el próximo mes.

Lento pero seguro

Nakauchi dice que planea proceder lentamente, y no intentará llevar a término ningún embrión híbrido por algún tiempo. Inicialmente, se van a cultivar embriones de ratones híbridos hasta los 14,5 días, cuando los órganos del animal están formados en su mayoría y estén a punto de nacer.

Se van a realizar los mismos experimentos en ratas, haciendo crecer los híbridos a corto plazo, unos 15,5 días. Más tarde, Nakauchi planea solicitar la aprobación del gobierno para cultivar embriones híbridos en cerdos por hasta 70 días.


«Es bueno proceder paso a paso con precaución, lo que permitirá tener un diálogo con el público, que se siente ansioso y tiene preocupaciones», dice el investigador de política científica Tetsuya Ishii de la Universidad de Hokkaido en Sapporo, Japón.


Preocupaciones éticas

Algunos bioeticistas están preocupados por la posibilidad de que las células humanas puedan desviarse más allá del desarrollo del órgano objetivo, viajar al cerebro del animal en desarrollo y potencialmente afectar su cognición.


Nakauchi dice que estas preocupaciones se han tenido en cuenta en el diseño del experimento. «Estamos tratando de generar órganos específicos, por lo que las células van solo al páncreas».

La estrategia

La estrategia que se está explorando es crear un embrión animal que carece de un gen necesario para la producción de un órgano como el páncreas.

Luego inyectar células madre pluripotentes inducidas por humanos (iPS) en el embrión.

Las células iPS son aquellas que se han reprogramado a un estado de tipo embrionario y pueden dar lugar a casi todos los tipos de células.

A medida que el animal se desarrolla, utiliza las células iPS humanas para fabricar el órgano, que no puede producir con sus propias células.


En 2017, Nakauchi y sus colegas informaron la inyección de células iPS de ratón en el embrión de una rata.

En este experimento la rata formó un páncreas hecho completamente de células de ratón. Nakauchi y su equipo trasplantaron ese páncreas nuevamente a un ratón que había sido diseñado para tener diabetes. El órgano producido por ratas pudo controlar los niveles de azúcar en la sangre, curando efectivamente al ratón de diabetes1.

Experimentos recientes


Pero lograr que las células humanas crezcan en otra especie no es fácil. Nakauchi y sus colegas habían colocado células iPS humanas en embriones de ovejas que habían sido diseñados para no producir páncreas. Pero los embriones híbridos, cultivados durante 28 días, contenían muy pocas células humanas y nada que se asemejara a los órganos. Probablemente esto se debió a la distancia genética entre humanos y ovejas, dice.


Se ha determinado que no es viable llevar a término embriones híbridos humano-animales utilizando especies evolutivamente distantes como cerdos y ovejas.

Cuando se hace esto el resultado es que las células humanas se eliminan de los embriones del huésped desde el principio.

«Comprender la base molecular y desarrollar estrategias para superar esta barrera será necesario para avanzar en el campo», dice Wu.


Nakauchi dice que la aprobación en Japón le permitirá atacar este problema. Experimentará con células iPS en etapas sutilmente diferentes y probará algunas células iPS genéticamente modificadas. Esto con el fin de tratar de determinar qué limita el crecimiento de células humanas en embriones animales.

Para mas información:

https://www.nature.com/articles/d41586-019-02275-3

https://dx.doi.org/10.1038/nature21070

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.