Una nueva forma para el ADN

Una nueva estructura de ADN ha sido descubierta en células vivas por primera vez por un equipo de científicos australianos, abriendo caminos para una investigación sin precedentes en los complejos procesos que manejan la vasta biblioteca de información e instrucciones del genoma.

Una nueva estructura de ADN ha sido descubierta en células vivas por primera vez por un equipo de científicos australianos, abriendo caminos para una investigación sin precedentes en los complejos procesos que manejan la vasta biblioteca de información e instrucciones del genoma.

Los nudos de cuatro hebras, llamados i-motifs, son un tipo de forma secundaria que se observó por primera vez en muestras de ADN de laboratorio en 1993. Los i-motifs se observaron en secuencias del genoma donde hay muchas citosinas. Dentro de estos tramos, las citosinas se desvían de la norma y forman enlaces entre sí en lugar de unirse con una guanina en la cadena opuesta.

Sin embargo, debido a que estas formas solo se observaron bajo condiciones artificiales de pH alto, los i-motifs se descartaron inicialmente como reordenamientos químicos curiosos en respuesta a la acidez.

En los últimos años, sin embargo, los científicos comenzaron a sospechar que los i-motifs no solo ocurren de forma natural, sino que también pueden desempeñar un papel en la regulación de los genes que se expresan.

El descubrimiento del grupo Garvan Institute of Medical Research, publicado en Nature Chemistry el pasado 23 de Abril, surgió después de que crearon un fragmento de anticuerpo que está perfectamente moldeado para adherirse a cualquier i-motif que encuentre dentro del núcleo de una célula. Una vez unidos, los científicos podrían confirmar visualmente la presencia de cualquier i-motif porque el anticuerpo está fusionado con un colorante fluorescente.

Los investigadores descubrieron que los i-motifs se forman, se disuelven y se vuelven a formar, eso explica el porqué fueron tan difíciles de detectar previamente, además de confirmar que su formación no es aleatoria. Los i-motifs parecen brotar a la existencia en los telómeros cuando las células se están preparando para duplicar el genoma y dividirse.

El equipo concluye que la presencia de los i-motifs probablemente influye en la expresión de los genes y señalan que las investigaciones futuras ahora podrán explorar más a fondo el papel de los i-motifs en el funcionamiento normal de las células.

Para mas información: https://www.nature.com/articles/s41557-018-0046-3

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.